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Astrotiermes 2009, una ventana a las estrellas en el sur de Soria y la lucha contra la contaminación lumínica
AstroTiermes
Por tercer año consecutivo las asociaciones astronómicas AstroHenares, Hubble y Madrid Sur junto con la Asociación de Amigos del Museo de Tiermes, organizan las jornadas de astronomía AstroTiermes 2009 para los días 18, 19 y 20 de septiembre en las inmediaciones del yacimiento arqueológico de Tiermes, en Montejo de Tiermes, a la que asistirán más de un centenar de aficionados de toda España.
AstroTiermes 2009 es una iniciativa para disfrutar de un fin de semana de observación astronómica con telescopios en uno de los lugares con cielos más oscuros y con menos contaminación lumínica de la península, la comarca de Tiermes en el sur de Soria, a 2 horas escasas de Madrid.
Las jornadas de observación se complementan con charlas, talleres y actividades culturales que se desarrollarán en la Venta de Tiermes, entre las que destaca la visita al yacimiento arqueológico de Tiermes.
Uno de los talleres más interesantes, que se celebrará el sábado a primera hora, es una observación solar mediante filtros especiales que permiten ver el detalle de las erupciones de la cromosfera (cabe recordar que la observación directa del Sol con un telescopio sin estos filtros especiales provoca daños irreversibles en el ojo).
La tarde del sábado se dedicará a unas charlas sobre las relaciones entre la arqueología y la astronomía y sobre el curioso experimento de Eddington para demostrar la teoría de la relatividad, además de otras charlas y talleres informales que las asociaciones convocantes podrán desarrollar si el tiempo no acompañara. Durante la observación se realizará una charla de descripción del cielo nocturno. Se celebrarán comidas y cenas en la Venta donde los aficionados podrán charlar sobre estos y otros temas.
Las jornadas son de libre acceso para cualquier aficionado a la astronomía que quiera asistir para intercambiar impresiones, experiencias y compartir unos momentos agradables en compañía de otros aficionados de toda España.
El entorno natural y cultural de la comarca de Tiermes es de indudable valor. Además del propio yacimiento celtíbero-romano de Tiermes el entorno cuenta con notables ejemplos de arquitectura religiosa y civil principalmente de época medieval.
En la página Web www.astrotiermes.es se puede consultar todos los detalles de las jornadas y la agenda de actividades. Los cielos de Soria
La provincia de Soria se encuentra en una de las últimas zonas donde la calidad nocturna de los cielos permite observar, a simple vista, el magnífico espectáculo de la bóveda celeste. Salvo excepciones, como las proximidades de la capital o de nucleos de población con elevados índices de contaminación lumínica como Almazán, Ágreda o muy especialmente El Burgo de Osma (con una iluminación ornamental claramente excesiva), el resto de la provincia presenta una calidad en sus cielos nocturnos poco frecuente.
Este es el principal motivo por el que los astrónomos aficionados de toda España eligen AstroTiermes y el sur de Soria para organizar estas jornadas.
La calidad de los cielos nocturnos en Soria es un valor turístico y económico que nunca ha sido convenientemente tenido en cuenta, de gran potencial pero que requiere como cualquier recurso natural de una protección específica que asegure que las generaciones futuras también la puedan disfrutar. No debemos olvidar que un evento como AstroTiermes es capaz de llenar todos los establecimientos de la comarca durante tres días, generando riqueza y traajo.
Derroche y amenazas a la observación del cielo
La concentración de población generalmente trae consigo un incremento notable del alumbrado público y privado, con su correspondiente aumento del consumo eléctrico y de la contaminación lumínica.
La contaminación lumínica es la emisión de luz artificial en intensidades, direcciones o colores innecesarios para la zona donde estén instaladas las luces. Se manifiesta especialmente en el aumento del brillo del cielo nocturno causado por la difusión de la luz artificial en el aire, debido a un ineficiente y mal diseñado alumbrado exterior, que emplea luminarias inadecuadas y genera excesos de iluminación. Se origina, bien por enviar la luz de forma directa hacia el cielo, bien por la dispersión en la atmósfera de la luz reflejada por las superficies excesivamente iluminadas.
Efecto del despilfarro económico por exceso de iluminación
La contaminación lumínica constituye un despilfarro de energía eléctrica que produce graves perjuicios de tipo económico y cuya generación aporta importantes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera contribuyendo al calentamiento global.
Afecta por tanto negativamente a la atmósfera, daña a la biodiversidad nocturna que ve alterado su medio, perturba a la ciudadanía por invasión de espacios de descanso privados, provoca inseguridad vial por deslumbramientos, e impide el aprovechamiento económico de la contemplación y disfrute del patrimonio cultural que es el cielo estrellado.
La causa principal es, sin ninguna duda, el uso en la red eléctrica pública de luminarias que no tienen pantallas correctamente diseñadas con la finalidad de enviar la luz allí donde se necesita, e impedir su dispersión hacia el cielo por encima del nivel del horizonte. La utilización indiscriminada de los globos, sin ninguna clase de pantalla ha hecho incrementar el problema enormemente hasta extremos que, hoy, son ya intolerables en muchas partes.
La ausencia de control sobre el uso de proyectores y cañones láser con finalidades lúdico-propagandísticas, que dañan enormemente la calidad del cielo nocturno allí donde se instalan, y la ausencia de horario de apagado de la iluminación de edificios de interés artístico, implican también una contribución importante al aumento de la contaminación.
Finalmente, la utilización de Lámparas de Vapor de Mercurio (LVM) en amplios sectores urbanos, que gastan un 140% más que las lámparas de Vapor de Sodio de Baja Presión (VSBP) y un 70% más que las lámparas de Vapor de Sorio de Alta Presión (VSAP), y envejecen más rápidamente, es también responsable de ella, ya que la banda de emisión de este tipo de luz es muy ancha. Emiten fuertemente fuera del espectro visible, especialmente en las longitudes de onda del ultravioleta, que son las que más se esparcen y difunden en la atmósfera y, además, algunas de sus líneas de emisión coinciden, prácticamente, con las de las nebulosas, cosa que las hace casi o totalmente invisibles en las áreas urbanas.
La forma de combatir la contaminación lumínica no es iluminando menos, sino iluminando mejor. Por ejemplo, sustituyendo las lámparas de mercurio por lámparas de sodio de baja presión, apantallando las luminarias para que iluminen el suelo y no el cielo, modulando la intensidad de las luces o apagando la mitad de las luminarias a partir de ciertas horas y, sobre todo, apagando las iluminaciones ornamentales en lugares y horas en las que nadie va a verlos.
Todo esto debe ir acompañado de normativas, generalmente de índole municipal, que aseguren un marco legal. Ya en muchas poblaciones de España y en algunas comunidades autónomas se han aprobado normas y Leyes de calidad del cielo nocturno que garantizan un uso racional de la iluminación pública y privada.
El parlamento de las Islas Canarias aprobó en 1988 la Ley de Protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto Astrofísico de Canarias, siendo pionera en España en este tipo de regulaciones. Esto le ha servido para, entre otros, convertirse en el centro de investigación astronómica más importante del mundo con hasta 34 telescopios, y contar en su suelo con el Gran Telescopio de Canarias, el mayor telescopio del mundo y uno de los más avanzados y con mejores prestaciones para la investigación astronómica.
Mapa de contaminación lumínica de España.
La provincia de Soria, salvo excepciones, sigue siendo una isla a salvo de este despilfarro.
Existe en España una Asociación contra la Contaminación Lumínica, CelFosc (www.celfosc.org), Constituida desde 2004 entre sus fines se encuentra promover el conocimiento y la difusión de los problemas que comporta la contaminación lumínica, realizar aquellas acciones tendentes a minimizarla y velar para que se cumpla la legislación vigente que regula el alumbrado nocturno.
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio emitió un Real Decreto, 1890/2008, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de eficiencia energética en instalaciones de alumbrado exterior (publicado en el BOE núm.279 del 19 de noviembre de 2008)
Dentro de este reglamento hay un apartado sobre Resplandor luminoso nocturno y luz intrusa o molesta, lo que se conoce como contaminación lumínica. En él se habla de limitaciones de las emisiones luminosas y luminarias. Se trata de un paso hacia lo que debería ser el objetivo común de todos que es la erradicación de la contaminación lumínica.
Este reglamento se puso en marcha a partir del 1 de Abril de este mismo año, y se aplicará a proyectos de nueva ejecución o proyectos que se acaben antes de 1 año después de la entrada en vigor de este reglamento. No es todo lo restrictivo que el colectivo de astrónomos esperaba pero hay que tener en cuenta que estos reglamentos son de obligado cumplimiento por todos los municipios.
Desconocimiento del gasto y el daño causado
Recientemente el Ministerio de Industria ha publicado consumos energéticos que corrigen al alza los datos de años anteriores. La información oficial sobre alumbrado público de 2007 confirman las estimaciones previas realizadas por investigadores de la Universidad Complutense: el gasto en alumbrado público crece en torno al 4,7 por ciento anual. Gasto que en más de un 50% solo sirve para iluminar el cielo.
En la “Conferencia Internacional en defensa del cielo oscuro y el derecho a observar las estrellas” (Starlight La Palma 2007–UNESCO), la Universidad Complutense de Madrid presentó un primer análisis de la emisión nocturna de los países de la Unión Europea usando datos obtenidos de imágenes de satélite. España está muy alejada de la tendencia general del resto de países presentando mayor iluminación que la correspondiente a la potencia instalada según las estadísticas oficiales de gasto en alumbrado público. Se comprobó que existían incongruencias en estas estadísticas ya que, a partir del año 1986, el gasto en alumbrado público parecía caer bruscamente por ejemplo en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.
Estas estadísticas presentan para 2007 un gasto de 5.2 teravatios por hora frente a los 2.8 teravatios por hora declarados en 2006. Este aumento del 86 por ciento es ficticio y simplemente está provocado por algún error en el cómputo de años anteriores, como ha puesto en evidencia la investigación complutense.
El incremento anual de gasto en alumbrado público en España crece mucho más rápido que la población. Se ha doblado el gasto desde 1990, es decir, en sólo 17 años. Por otro lado, España sigue estando a la cola de eficiencia en Europa, ya que el gasto en nuestro país es de 116 kilovatios por año y habitante, frente a los 91 y 43 de Francia y Alemania respectivamente. Ninguna provincia española cumple el objetivo de alcanzar los 75 kilovatios por año y habitante marcado por el Gobierno en el Plan de Eficiencia Energética 2004-2012.
Los datos del Ministerio son los que utiliza el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) para todas las políticas de alumbrado y eficiencia energética. Dado que estos han sido erróneamente estimados, se ha minusvalorado el impacto económico de la contaminación lumínica.
El gasto en alumbrado público supone al año cerca de 450 millones de euros, de los cuales más del 50 por ciento no es flujo útil que ilumine las calles, sino que se pierde hacia el cielo, o ilumina los árboles y fachadas provocando esta contaminación lumínica.
Las buenas noticias son que aumenta la concienciación sobre este problema, que no solo afecta al entorno natural sino a la propia economía del país.
Mejorar y ahorrar en el alumbrado requiere poco esfuerzo y algo de voluntad. Las generaciones venideras hablarán de nosotros echándose las manos a la cabeza, preguntándose como semejante derroche absurdo de energía era soportado por la población.
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